¿Es indispensable que exista caos para que surja la creatividad? ¿El orden y el minimalismo están destruyendo las mentes creativas de hoy en día?

Éstas son algunas de las preguntas que los científicos llevan años preguntándose y es algo que también llevo un tiempo preguntándome.

Hace unos tres años la palabra que mejor definía mi vida era: Caos. Mirara donde mirara en casa todo estaba lleno de cosas fuera de su sitio: Mesas llenas de papeles, trastos acumulados en las estanterías esperando a ser recogidos “algún día”,…

El desorden inundaba mi vida y mi mente. Llegar a casa significaba perder la poca energía que me quedaba.

Era como si se esfumara por completo nada más entrar por la puerta. Por supuesto, no me sentía para nada creativa. Todo lo contrario, mi sensación era de estar totalmente perdida, como si estuviera navegando sin rumbo alguno.

Por aquel entonces, tomando un café con mis amigos en el bar, un domingo cualquiera, ví un artículo en una revista dominical que hablaba de que caos y creatividad estaban inevitablemente unidos.

“¿Cómo puede ser posible?” Me pregunté por aquel entonces. Si yo sentía que era una de las épocas de mi vida en las que menos creatividad estaba teniendo.

Meses más tarde comencé a investigar sobre el tema y a leer alguno de los experimentos que habían llevado a cabo científicos de todo el mundo sobre el tema:

En el año 2013, la psicóloga Kathleen Vohs publicó los resultados de una serie de experimentos que había realizado para estudiar los efectos sociales que una habitación ordenada podían tener sobre los sujetos analizados frente a una habitación desordenada y llena de papeles por todos lados.

Lo que Kathleen quería demostrar es que los ambientes ordenados inducen a un comportamiento de defensa de los estándares sociales, mientras que los ambientes desordenados inducen a todo lo contrario. Los resultados no dejaban lugar a dudas:

  • Los participantes que estaban en la habitación ordenada se mostraban más generosos y más unidos a la tradición y la convención.
  • Por el contrario, los que llevaron a cabo el experimento en la habitación desordenada eran más propensos a romper las reglas de lo establecido, a probar cosas nuevas y también se probó que, ante un mismo problema, daban soluciones mucho más creativas que los voluntarios que estaban en ambientes ordenados.

Una habitación desordenada te invita a romper las reglas de lo establecido, a probar cosas nuevas y dar soluciones mucho más creativas.

Malcolm Gladwell, famoso escritor, periodista y sociólogo, explica que las personas creativas poseen una imaginación y un cerebro desordenado que les lleva a no querer tirar nada debido a que piensan que siempre hay algo de valor en todo lo que encuentran. Malcolm comenta que está unido al hecho de que la creatividad siempre aparece cuando menos te lo esperas y, por tanto, no pueden deshacerse de algo que en un futuro podría desencadenar un proceso creativo que no pueden ver en el momento actual.

Einstein dijo en su día la famosa frase: “Si un escritorio desordenado es señal de una mente desordenada ¿Qué debemos pensar de un escritorio vacío?”

Es famosa la imagen que el fotógrafo Ralph Morse tomó del escritorio de Einstein el mismo día de su muerte:

Escritorio Einstein

Fuente

No es el único caso de mentes extraordinarias y escritorios desordenados que podemos encontrar por internet. Algunos otros ejemplos de personajes famosos son:

Escritorio Mark Zuckerberg (creador de Facebook)

Escritorio de Mark Zuckerberg (creador de Facebook)

Escritorio del diseñador Yves Saint Laurent en 1976

El estudio de Picasso

El escritorio de Ernest Hemingway (escritor)

El escritorio de Steve Jobs (fundador de Apple)

Ciertamente (y volviendo a la historia inicial de la que te hablaba al principio del post), mi oficina y mi casa eran muy parecidas a estas imágenes de los estudios de estos personajes famosos por su creatividad.

Sin embargo, ¿por qué yo no me sentía creativa?

La respuesta la dieron unos científicos del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton, que descubrieron en 2011 que:

Las personas sometidas a ambientes saturados son menos capaces de concentrarse.

El desorden limita la capacidad del cerebro para procesar información, lo que hace que seamos menos productivos, nos distraigamos con más frecuencia y estemos más irritables.

Por tanto, ¿dónde se encuentra el equilibrio?

Robert Bilder, investigador del Centro Tennenbaum para la Biología de la Creatividad explica que: “La creatividad está en el borde del caos”.

Debe existir un punto intermedio de desorden que nos permita ser creativos y productivos al mismo tiempo.

Si te encuentras en la misma situación, en la que sientes que tu vida es un caos y para nada te sientes creativo en estos momentos, deberías hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿El desorden de tu alrededor se debe más a la pereza que a un cúmulo de momentos creativos?
  2. ¿Eres capaz de recordar dónde está cada objeto en los montones de cosas que tienes por la mesa?

Cuándo dejas que se acumulen las cosas a tu alrededor por simple pereza de recogerlas y cuándo no sabes que hay en cada montón de papeles, herramientas y trastos de los que te rodean, has cruzado el límite del desorden al caos. Olvídate de poder lograr resultados creativos, el desorden que hay en tu vida tan sólo te robará la poca energía que tengas (tal y como detallaron los científicos de Princeton en sus estudios).

Por tanto, es importante no confundir los distintos niveles de desorden y caos creativo. Si te encuentras cómodo en tu desorden, sabes dónde está cada cosa y se debe a un cúmulo de explosiones creativas sin recoger, puedes estar tranquilo. Es el tipo de desorden que te ayudará a romper las reglas establecidas y a generar los impulsos cerebrales que necesitas para encontrar soluciones creativas a los problemas que intentas resolver. Si por el contrario no te encuentras cómodo entre tanto desorden, pierdes un montón de tiempo buscando las cosas y te sientes perdido, la solución pasa inevitablemente por desaturar tu entorno. Deberías pararte a pensar en que quizás haya llegado el momento de comenzar a poner algo de orden en tu vida.

Mi historia tiene un final feliz, igual que puede tenerlo la tuya. Una vez que comiences a solucionar este problema, la creatividad y la energía volverán a tu vida. El efecto es el mismo que cuando te das una ducha relajante. Las ideas llegarán sin darte cuenta y tu cerebro volverá a entrar en el proceso creativo del que salió cuando el caos se adueñó de tu día a día.

Hoy quiero hablarte de los 7 errores de libro que cometí en mi primer intento (serio) de emprender.

Digo “serio” porque la verdad es que llevo toda la vida intentando crear negocios a partir de lo que me ha ido apasionando en cada momento. Aunque ésta fue la primera vez que pasé de los sueños y los castillos de naipes a un negocio real.

Al principio todo pintaba muy bien. Imagino que como cualquiera que comienza un negocio, me encontraba llena de energía, nervios y mucha ilusión. Todo el mundo me decía: “Eva, ¡esto es lo tuyo!”, “Te va a ir fenomenal”… y claro, yo me decía que iba a ser la bomba. Y de tanto repetírmelo, me lo creí.

Y no, no fue así para nada. Duro no, ¡¡fue durísimo!! Ya no tanto los casi dos años que estuve luchando porque mi negocio funcionase, sino por la caída que me hizo pasar uno de los peores momentos de mi vida. Dicen que cuanto más alto llegas, peor será la caída. Y no es que llegase muy lejos en mi primera aventura empresarial. Es que soñé demasiado alto y demasiado rápido. Y así me fue…

Ahora que ya han pasado varios años y lo veo con perspectiva me digo: ¡Eva, pero si era una muerte anunciada!… Pero claro, quién se va a creer que lo suyo no va a funcionar (y lo de otros sí), cuando estás metida de lleno en esa nube de mariposas que no te deja poner los pies en el suelo.

Mis ERRORES, garrafales, DE LIBRO, me han servido para que ahora mismo no me esté dando de nuevo de bruces contra un muro. No sé qué es lo que me deparará el futuro, aún me queda mucho por aprender, aunque sé que por lo menos estos fallos ya no los voy a volver a cometer.

Seguramente en algún momento de tu vida se te ha pasado por la cabeza intentar hacer de tus pasiones o tus hobbies tu profesión. Puede que incluso le estés dando vueltas ahora mismo o ya te hayas lanzado a la piscina. ¡Fenomenal!

Y como ya sabes que me gusta mucho compartir mi experiencia contigo por si te puede ser de utilidad, te voy a contar cuáles fueron mis errores para que no los cometas tú (o por lo menos para que puedas estar alerta para evitarlos).

ERROR DE EMPRENDEDOR (multiapasionado) Nº 1: ESCOGER UNA SOLA DE SUS PASIONES

Precisamente el mayor consejo que te puedo dar como multiapasionada es que no escojas una sola de entre todas tus pasiones para comenzar un negocio. No debes hacerlo. Sólo terminarás quemándote, aborreciendo esa antigua pasión y deseando salir de esa situación lo más rápidamente posible. Lo que además seguramente te provocará un bloqueo creativo bastante importante que puede afectar a tu ánimo y a tu energía y ganas para emprender algo nuevo.

La clave en un negocio multiapasionado es lograr encontrar el nexo de unión de todas tus pasiones. Sólo así podrás disfrutar de tu trabajo, ofrecer tu mayor potencial y desarrollarlo y evolucionarlo hasta límites insospechados. ¿Por qué? Porque la unión de todas tus pasiones puede lograr un flujo creativo como nunca antes habías sentido. Una pasión se apoya en otra, y todas te ayudan a crear nuevas ideas que harán crecer y evolucionar tu negocio de manera única a cualquier otro proyecto creativo del sector.

Y claro, aquí está la gran pregunta: ¿cómo encontrar el nexo de unión de todas tus pasiones?

Hablé sobre ello hace tiempo en el blog (ver post aquí), aunque te cuento que la persona que más me ayudó a conseguir esto fue Emilie, del blog Puttylike.com (una de las primeras blogger del mundo que escribió sobre los multiapasionados). En su ebook Renaissance Business tiene un ejercicio muy bueno para encontrar este nexo de unión a nuestras pasiones que puedas trasladar luego a tu propio negocio.

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 2: DEJARSE LLEVAR POR EL DÍA A DÍA

No establecí ningún plan de trabajo, de marketing o de contenidos para el blog. Me dejaba llevar por el día a día, por lo que se me iba ocurriendo o me iba apasionando en ese momento.

Eso (unido a otros errores que ahora te contaré), me llevó a no tener nada definido el rumbo y objetivo de mi negocio.

Sinceramente, creo que este fue uno de los principales errores (sino el que más). No sentarme a hablar conmigo misma, marcarme objetivos y luchar por conseguirlos. TODO negocio o proyecto que no cuenta con una planificación y unos objetivos claros detrás está abocado al fracaso. Por mucho que luches y luches sin descanso. Es así.

Realmente te habrás convertido más en una persona “apagafuegos” que en una emprendedora o empresaria de éxito. Aunque desde fuera pueda darte la sensación que estás trabajando muchísimo, en el fondo sabes que algo no va bien (y seguro que los números acompañan y no terminan de ser lo que esperabas). Puede que vayas “sobreviviendo” pero desde luego no esperes crecer porque no lo vas a conseguir.

Por fortuna, este error tiene muy fácil solución: Sentarte contigo (o con el resto de personas de tu equipo) y marcaros unos objetivos y unas obligaciones para cada uno de manera clara. Puedes echarle un vistazo a mis trucos y recursos gratuitos de Gestión del Tiempo (te invito también a mis cursos) para que veas cómo trabajo yo en mi proyecto y cómo puedes hacerlo tú para conseguir ser lo más eficiente posible.

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 3: QUERER LLEGAR A TODOS LOS PÚBLICOS

Cuando comencé con mi anterior negocio ofrecía toda clase de servicios (todo lo que se podía ofrecer en el sector diría yo) y no tenía muy claro el tipo de cliente con el que quería trabajar.

Conforme me fueron contratando sí que tuve más claro el perfil de cliente o el tipo de trabajo que quería hacer, pero por aquel entonces ya estaba bastante quemada por los bloqueos que me habían ocasionado no haber definido esto desde el principio.

Con Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos decidí que no iba a cometer este fallo. Tenía una ligera idea de lo que quería hacer y hasta que no tuve claro mi público objetivo no comencé el blog. Estoy muy contenta con los resultados hasta ahora, así que creo que ha sido la mejor decisión que pude tomar.

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 4: PASAR DEMASIADO TIEMPO INSPIRÁNDOSE Y SOÑANDO

Otro de los errores que cometí es que pasaba demasiado tiempo buscando inspiración y soñando con lo que iba a hacer, en vez de sentarme en serio y escribir y planificar cómo lo iba a hacer. Por eso lo que te comentaba al principio. La caída desde el mundo imaginario de éxito que había montado en mi cabeza fue grande, muuy grande.

La solución aquí es fácil: menos pensar y más hacer. Para encontrar tiempo para hacer, hay que organizarse muy bien y, seguramente, cambiar o adquirir hábitos y una nueva metodología de trabajo, lo que te comentaba antes.

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 5: SENTIRSE MINÚSCULA ANTE LOS GRANDES

Un error que intento no repetir ahora es el sentirme minúscula cuando encuentro algún blog o web que está realizando lo mismo que yo (o lo mismo que yo tenía en la cabeza hacer) y que está consiguiendo resultados muy buenos. Aquí creo que hay varias posibles soluciones o formas de combatir esta sensación:

  • Por un lado, entender que en un mundo tan globalizado es muy complicado no encontrar a otra persona que haya tenido la misma idea que tú.
  • Si es algo que llevabas tiempo queriendo hacer, puede servirte de combustible para poner en marcha la maquinaria de una vez por todas y dejar de posponer todos tus sueños.
  • Si es algo novedoso, aquí suele ser importante ser el primero pero no por eso quiere decir que vayas a dejar de intentarlo. Puedes estudiar de los errores del otro y ofrecer una versión mejorada.
  • Y, lo más importante, hay que hacer las cosas a nuestra manera, mostrando nuestra esencia. Sin duda esa es la clave de que a otros le funcione algo y a ti no. Porque ellos están aportando algo y tú estás intentando simularlo. Y esto está claro, que no funciona.

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 6: ACEPTAR TODOS LOS PROYECTOS QUE TE PROPONEN

Otro de los puntos que más nos puede afectar a nivel profesional a los multiapasionados es que tenemos dificultades para decir que no y solemos aceptar casi todos los proyectos que nos proponen. Por mucho que un proyecto o propuesta nos parezca lo más maravilloso del mundo, tenemos que ser conscientes:

  • Por un lado del tiempo del que disponemos,
  • Si vamos a poder ser capaces de realizarlo y hacerlo bien,
  • Si es algo que nos va a beneficiar
  • O si por el contrario no se trata más que de un ladrón del tiempo.

Tener tantas pasiones puede perjudicarnos en el sentido que aceptamos hacer algo porque simplemente nos gusta. Hay que aprender a delegar, a mirar por la rentabilidad de nuestro negocio y a darse cuenta que para crecer necesitas dedicar un tiempo a desarrollar tus nuevos objetivos y sueños empresariales (no los de los demás).

ERROR DE EMPRENDEDOR Nº 7: LANZARTE A LA PISCINA SIN FORMACIÓN NI UNA BUENA BASE

Y por último, no hay nada más importante que comenzar tu negocio sobre una buena base. Tampoco hay que paralizarse porque no sabes de todo (impuestos, facturas, marketing, redes sociales, negociar con proveedores, leyes, gestión del tiempo, marca, diseño gráfico, comunicación…).

Sí, temas de los que aprender hay muchísimos, ¡casi todos los que quieras buscar! Y, aunque no es necesario ser una experta en todos ellos, sí que conviene que por lo menos lo básico lo aprendas para que los cimientos de tu negocio sean fuertes y puedas concentrarte en trabajar por crecer y evolucionar y no en estar parando cada dos por tres porque “piensas” que para avanzar es imprescindible que aprendas sobre este tema y este otro.

Dos de las lecciones más importantes que he aprendido los últimos meses son éstas:

  1. Es mejor viajar acompañada que sola. No hay nada más bonito y que te hace crecer más que poder compartir tu experiencia, triunfos, dudas y fallos con otros emprendedores que están recorriendo el mismo camino que tú.
  2. Hay que aprender a delegar. Que nos gusta mucho el DIY lo sabemos, pero no hay nada mejor que sentirte segura porque un profesional se está encargando de esas partes de tu negocio en las que no eres (ni debes ser) una experta. Si tu negocio va bien, llega un momento además en que este punto se vuelve imprescindible para poder seguir creciendo.

La unión de todos estos aspectos hará que la base de tu negocio sea fuerte y por ello es tan importante dedicar un tiempo a crearla antes de lanzarte a la piscina, por muchas ganas que tengas de empezar.

Puedes dedicar un tiempo a encontrar personas que te ayuden a no perder el tiempo y a ir directa al grano. Los famosos mentores. A mí en mis comienzos me ayudó muchísimo Elia Fibla (que seguramente conocerás de SuperYuppies). Ella es experta en ayudar a emprendedores que intentan transformar sus hobbies y sus pasiones en negocios craft. Ha creado un curso online: Business Craft (que por cierto, ¡cierra sus puertas el próximo día 7 de febrero!) en el que te explica (junto a un montón de emprendedores que han triunfado) las bases de todo lo que necesitas saber para comenzar tu propio negocio (¡ya lo hubiera querido tener yo en su día!).

Lo que te comentaba. A mí Elia me ayudó muchísimo en su día cuando empecé, por ello hablé con ella y le pregunté si podía aportar mi pequeño granito de arena y darle unos regalos extras a todas mis lectoras que se apuntaran al curso. Le pareció una idea fantástica, así que te cuento que si te apuntas al curso de Business Craft de Elia ¡te voy a regalar mis dos cursos de gestión del tiempo!

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y el curso para Aprender a sacarle el máximo provecho a tu Agenda

(los dos valorados ¡en 65,89€!)

Para que completes tu formación y aprendas mi método de gestión del tiempo que te ayudará a organizar todas tus ideas, a mantenerte centrada y a saber cómo planificar (y llevar a cabo) de manera fácil y efectiva todos tus objetivos.

IMPORTANTE: Para que Elia sepa que te interesan estos dos extras, tan sólo tienes que inscribirte a través de este enlace (es la única manera de que sepamos Elia y yo que te gustaría tener estos dos regalos).

(Si te apetece cotillear un poco antes de que va Business Craft, aquí tienes un acceso exclusivo al módulo 0 del curso)

Y con todos estos consejos basados en mi experiencia, espero que si estás trabajando por sacar adelante tu propio negocio multiapasionado al menos te sirvan para no atascarte en estos errores. Estoy convencida que por el camino que me queda los próximos años voy a cometer mil y un más errores, ¡pero que hay más bonito que aprender de ellos, levantarte y continuar luchando por tus sueños!

Me encantaría conocer tu experiencia: ¿Has decidido emprender tu propio negocio multiapasionado? ¿Has cometido alguno de estos errores? ¿Cuáles añadirías a la lista? ¿Qué consejo le darías a alguien que está pensando en emprender?

Hoy voy a hablarte de unos sencillos consejos que te ayudarán a estimular la creatividad aplicando algunas reglas o bases del feng shui. Pero antes de empezar, me gustaría contarte una historia y mi experiencia en este tema.

Nos situamos en la última semana del año. Toca realizar la revisión y balance de todo el año que se va (puedes leer la revisión de 2016 aquí). Llevo días sintiéndome un poco desorientada. No entiendo muy bien qué sucede.

Me cuesta concentrarme y me cuesta sentarme a planificar. Es una sensación como de mareo mental. Como si tuviese vientos huracanados dentro de mi mente que se llevan rápidamente cada idea o plan que surge. Algunas de esas ideas, casi no me da tiempo ni a tramitarlas. Tal y como aparecen, se van.

Mi despacho las últimas semanas se había convertido en la mesa del salón. Así podía trabajar un poco mientras tenía a los peques vigilados. Giro la cabeza y me paro a meditar un momento. Mirase donde mirase sólo encontraba caos: Juguetes por el suelo, la ropa de los peques encima de la mesa, papeles y facturas amontonándose al lado, la cámara de fotos esperando grabar el próximo vídeo…

No, definitivamente era imposible que yo (y cualquiera) se concentrase en un entorno como éste.

Hacía unas pocas semanas que no trabajaba en mi oficina. Comencé hartándome de ir con el portátil de aquí para allá y acabé instalándome en la mesa del salón. Poco a poco mi oficina “fue trasladándose” allí y, al mismo tiempo, mi creatividad fue disminuyendo a pasos agigantados.

He tardado varias semanas en abrir los ojos (aunque algo en mi interior me gritaba dónde estaba el problema). Intentaba mirar para otro lado, pero no, no desaparecía y por supuesto, no se arreglaba solo y por arte de magia.

Creo que para que exista orden debes asignarle a cada cosa su sitio. Lo mismo pasa con nosotras. Seguramente habrás notado que hay ciertos rincones de tu casa en los que te sientes más viva y otros a los que el cuerpo te pide acudir cuando necesitas descansar, desconectar o estar un ratito a solas contigo misma.

Hace años leí la siguiente norma, creo que era en un libro de feng shui: Nunca mezcles trabajo con descanso. El libro hacía referencia a que nunca debías poner tu mesa de trabajo en la habitación, ya que este lugar estaba destinado al descanso y ver continuamente el portátil o material de trabajo desde la cama te impedía desconectar por completo y, por tanto, descansar y recargar pilas correctamente.

Creo que la misma norma debía habérmela aplicado cuando trasladé mis cosas de trabajo a la mesa del salón. Ya no estaba rodeada de las postales tan bonitas y vuestras cartas, que tanto me animan cada día. De mi moodboard, que me recuerda a dónde va dirigido todo mi esfuerzo. De mis agendas y planning anual, que me mantienen centrada y organizada diariamente.

Al dejar atrás todo aquello y cerrar la puerta de la oficina, estaba cerrando sin darme cuenta la puerta a mi creatividad y orden mental. Todo quedaba allí dentro, olvidado, en mi pequeño refugio.

Mi principal propósito este año es encontrarle un sitio a cada cosa y continuar eliminando el caos que sigue acumulándose en los rincones de casa. Empezando, esta claro, conmigo misma. Estos primeros días del año he vuelto a abrir la puerta de la oficina y me he vuelto a trasladar allí. Estoy obligándome a dedicar cada zona de la casa a su función. Estoy aprendiendo a aprovechar al máximo la energía que cada espacio me brinda.

He comenzado a hacer limpieza y noto como, poco a poco, la energía, la creatividad y las ganas de avanzar vuelven a inundarme.

No sé si últimamente estás sintiendo lo mismo que yo he sentido las últimas semanas. Si la pereza ha inundado (o lo está haciendo) tu día a día y tu entorno. Si es tu caso, levántate y comienza a deshacerte de todo aquello que sobra antes de que la desgana te atrape por completo. Piensa en esos momentos en los que te sentías llena de energía, con mil mariposas en el estómago y llena de ganas de hacer cosas. ¿Te gustaría volver a sentirte así? Comienza por poner orden a tu alrededor.

Desde hace más de un año me guío por los consejos del método Kon Marie (puedes leer estos dos post que escribí hace tiempo sobre el método aquí y aquí). Marie Kondo es una gran defensora de que las cosas  tienen su energía, tienen su valor y también tienen su momento. Quizás esta pueda ser la parte más complicada, deshacernos de todo aquello que nos sobra (sobre todo para las multiapasionadas que acumulamos multitud de herramientas, libros y materiales de nuestras pasiones actuales y pasadas), pero es muy importante darse cuenta que para que entre un poco de aire fresco, emoción y nuevas experiencias a nuestra vida es primordial hacer hueco y agradecer, y decir adiós, a todo aquello que no nos deja avanzar (ya sean cosas materiales, personas, actividades o sentimientos).

Anna Simonet, de Anna & Co, es una gran experta en Feng Shui y filosofía Zen. Como ella comenta en su blog: “

“Menos es más” ¿Cómo conseguirlo? Buscando la paz interior y el equilibrio gracias al orden y a la armonía, para tener una casa ZEN antiestrés donde encontraremos el equilibrio.”

Ese equilibrio que llevas buscando desde hace tanto tiempo, que te está pidiendo tu mente a gritos, que te atormenta cada noche y que no te deja dormir. Sientes que te falta algo, que te sobra algo y no sabes muy bien por dónde empezar.

Comienza por liberar tu espacio y sólo así podrás liberar tu mente y comenzar a trabajar en aquello que verdaderamente te haga feliz. Empieza por aquella zona en la que te sientes más tú, en la que sientes que eres más creativa y dónde tus ideas fluyen a raudales.

Esta zona en el feng shui se denomina “Cuadrante de la Creatividad y los Hijos”. Si no sabes muy bien dónde se encuentra en tu casa, te cuento los trucos que he leído por internet y que te ayudarán a darte cuenta si debes (o no), cambiar tu espacio actual y recolocarlo todo.

Quizás no seas muy creyente de las energías y el feng shui, pero te contaré que cuando todavía vivía con mis padres tuve esta misma sensación y bloqueo tras mudarme a una zona nueva de la casa. Mis notas empeoraron y me sentía vacía y sin energía. Cayó por aquel entonces en mis manos un pequeño libro de feng shui y moví por completo todos los muebles de la habitación siguiendo los consejos del libro. Te confieso que fue como si un huracán borrase y se llevase esos sentimientos por completo y de la noche a la mañana todo mejoró de manera increíble. Fue una sensación muy importante y sorprendente y que nunca olvidaré. Por ello, te recomiendo que lo intentes para que puedas disfrutar de este proceso de cambio.

CONSEJOS PARA ESTIMULAR LA CREATIVIDAD, SEGÚN EL FENG SHUI

Y siguiendo con el post, estos son los consejos que he encontrado para estimular la creatividad según el feng shui:

  • Si tomas la entrada principal de casa como referencia, el cuadrante de la creatividad debe quedar en la zona central del lado derecho de tu casa.
  • El lugar debe estar bien iluminado y, para bien, ser espacioso.
  • Tu mesa o zona de trabajo colocalá de manera que no tapes la luz natural al ponerte a trabajar.
  • Si eres diestra, la luz deberá venir desde la izquierda. Al revés si eres zurda, pero nunca debe quedar frente a ti o detrás de ti.
  • El mejor color para las paredes u objetos de esta zona es el blanco o tonos pastel claro.
  • Coloca en la zona obras de arte u objetivos creativos, elementos metálicos, rocas o piedras (con formas raras mejor) u objetos con forma circular u ovalada.
  • Coloca también láminas con citas que hagan alusión a la alegría y creatividad.
  • Deshazte de todo aquello que no te guste o no te haga sentir bien.
  • La estancia, mejor ordenada y libre de objetos innecesarios.

Ya ves que las pautas son muy sencillas y estoy convencida que pueden suponer un cambio total en tu día a día.

Yo me encuentro inmersa en este proceso de cambio y puesta a punto para todo lo que está por llegar. ¿Te apuntas a este proceso de decir adiós al caos conmigo, de avanzar hacia tus objetivos? ¿Qué te parece esto del feng shui? ¿Lo aplicas desde hace tiempo? ¿Qué cambios has notado desde que empezaste a aplicarlo?

Cuéntamelo en los comentarios, me encantará conocer tu experiencia.

Ésta es la Gran Pregunta que nos lleva de cabeza a la gran mayoría de los MultiApasionados:

  • ¿Me dedico sólo a una de mis pasiones?
  • ¿Dónde encontrar un trabajo que me ayude a desarrollar todo lo que me gusta?
  • ¿Y si monto un negocio… terminaré aburriéndome?
  • ¿Es posible combinar todas mis pasiones?
  • ¿Qué carrera o curso estudio si me apasionan un montón de áreas?
  • ¿A qué me voy a dedicar?

Cuando terminé el colegio y llegó el momento de elegir qué carrera estudiar lo tuve claro: Elegí la que era mi pasión en ese momento (la química). Así de feliz comencé la carrera de Ingeniería Química, disfrutaba de las clases, devoraba libros y libros sobre lo que iba aprendiendo… Hasta que, irremediablemente, llegó el día en el que perdí la pasión. Por aquel entonces no conocía el término MultiApasionada e hizo falta algún que otro pequeño empujón de mi familia y de amigas para no abandonar la carrera a falta de unas pocas asignaturas.

Terminé, con mucho esfuerzo, la ingeniería y llegó el momento de enfrentarme al mundo: ¿A qué me iba a dedicar yo ahora?

Veía a compañeros de clase que lo tenían muy claro (desde hacía tiempo además). Por contra, yo me encontraba súper perdida: la investigación, trabajar en una fábrica, en un laboratorio, en consultorías,…

No terminaba de ver clara ninguna salida. Algo me decía por dentro que no era mi camino. Pero entonces, ¿cuál era?

Así que comencé a hacer lo que muchos multiapasionados terminan sufriendo haciendo: saltar de un trabajo a otro, todos distintos, intentando encontrar “mi camino”, ese trabajo ideal que me llenara, que me hiciera feliz, que me hiciera saltar de la cama cada mañana deseando comenzar el día…

Muchas veces me he preguntado: ¿Existe ese trabajo ideal?

Fórmula para emprender MultiApasionada ¿Combino todas mis pasiones o me dedico sólo a una?

Si habéis leído mi presentación y mi historia (puedes leerla aquí si no lo has hecho), tuve una gran crisis cuando cumplí los 30. Fue el año en el que comencé a hacerme preguntas: ¿Qué quería hacer con mi vida? ¿Realmente iba a ser feliz por el camino que había tomado? ¿Por qué no podía dedicarme sólo a una cosa? ¿Por qué iba saltando de una pasión a otra y “no me centraba”?

Creo que de todas las fases de la vida se saca algo positivo. Y sin duda, de esa oscura etapa aprendí una de las mejores lecciones que podía tener: Era MultiApasionada, no tenía que centrarme, es algo maravilloso, hay muchísima gente como yo y muchas de ellas han logrado dedicarse a algo que les apasiona por completo.

Eso me abrió un maravilloso mundo de oportunidades y de esperanza.

Si otros multiapasionados lo han logrado. Yo también. Y algo me decía por dentro que fuera paciente, que esperase. Porque llegado el día, sabría encontrar la manera de dedicarme a algo que me hiciera feliz.

Leyendo las historias de otros multiapasionados por internet me he dado cuenta de una cosa: La mayoría tiene trabajos que evolucionan con ellos y sus pasiones. Se dedican unos años a una o varias de sus pasiones y, conforme éstas van transformándose en otras nuevas áreas de interés, muchos transforman sus trabajos y su forma de vivir a las nuevas pasiones que van llegando a sus vidas.

Y sobre todo lo que he visto es una cosa: Aprenden a disfrutar del momento, a disfrutar de cada una de sus pasiones y de las oportunidades que les brindan en cada etapa de su vida. No se sienten culpables por dedicarse hoy a hacer retiros fotográficos en lejanos países y mañana a montar una tienda de animales ecológica. No. Lo que hacen es disfrutar al máximo de cada etapa, sabiendo que es posible que llegue un día en el que ya no sientan esa pasión interior que les hizo comenzar y, sin ninguna culpa, deriven su energía a otra área de interés.

Un ejemplo conocido en el mundillo de internet es el de Deborah Marín, de OyeDeb. En la entrevista que le realicé el año pasado (puedes leerla aquí), Deb nos contaba esto:

“Aunque he tenido mil proyectos pululando a la vez en el pasado, ahora me he centrado en uno solo (oyedeb.com), pero lo he hecho de forma que dentro de la propia naturaleza del proyecto está la posibilidad de cambio continuo. Puedo permitirme explorar lo que quiera y como quiera, y atender y comunicar cualquier nuevo interés que surja, pero siempre dentro de una temática común, que es la exploración de la línea que separa la vida del trabajo especialmente cuando trabajas por tu cuenta.

La verdad, centrarme me ha servido mucho para dejar de sentirme perdida. Aunque no servía cualquier proyecto, tenía que cumplir un montón de requisitos y permitirme ser fiel a mi libertad de persona multi-apasionada.”

Deb comenzó su andadura empresarial con su proyecto handmade Dumbo. Tal y como cuenta en su web: “Poco a poco el blog y la escritura diaria se fueron adueñando de mi ilusión y mi atención hasta absorberlas completamente. Así, recuperé mi amor por la comunicación de la forma más inesperada.”

Tras montar dos empresas handmade más, Deb encontró por fin la manera de combinar sus pasiones en su proyecto actual: Oye Deb.

Los últimos días Deb ha publicado una serie de vídeos en la que nos habla de La Química Emprendedora y que está muy relacionado con el post de hoy. Ella habla en esos vídeos (puedes verlos aquí) que cuando sientes que la vida va pasando a tu alrededor y no terminas de sentirte del todo feliz, estás en “la zona gris”. Es esos momentos de los que os hablaba al principio del post, cuando sientes que no estás yendo por tu camino, que algo falla, que tu vida no te está llevando por dónde tú siempre habías querido ir.

Creo que los que tenemos ese espíritu emprendedor que nos mueve a hacer las cosas a nuestra manera, nunca seremos felices en un trabajo que nos corta las alas, que nos obliga a hacer la misma tarea repetitiva una y otra vez, que no fomenta tu creatividad. Quizás haya gente que sea feliz así. O, mejor dicho: Que se conforma con eso y piensa que es “lo que debería ser”. Pero si tienes ese gusanillo que te pica por dentro, tarde o temprano (si quieres ser verdaderamente feliz en la vida), te moverás a buscar la fórmula en la que emprender (o encontrar un trabajo) que esté hecho a tu medida, que te permita desarrollar tus pasiones, ser como eres y que te haga feliz.

Deb cuenta es sus vídeos de Tu Química Emprendedora que para encontrar esta fórmula debes tener en cuenta 4 fundamentos (ver vídeo 1):

  1. Que el trabajo no esté en “la zona gris”, que sea un proyecto que se sostenga a lo largo del tiempo, que no sea una pasión a corto plazo, si no que encuentres la manera de mantener esa química, esa pasión, durante al menos un tiempo.
  2. No busques resultados rápidos. Date tiempo. (Deb cuenta que a ella le llevó 5 años encontrar un trabajo que cumpliera todos estos requisitos).
  3. Ese trabajo tiene que darte exactamente lo que necesitas de él, que te haga feliz.
  4. Las fórmulas perfectas son como el ADN. No existen dos iguales. Es decir, que no intentes copiar la manera de trabajar de otra persona. Seguramente a esa persona le hará feliz porque le da exactamente lo que le hace feliz, pero eso no quiere decir que a ti te sirva. Necesitas encontrar tu propia fórmula base para luego crear la empresa apropiada o saber encontrar tu trabajo perfecto que te permita desarrollarte continuamente.

Hay un ejercicio (vídeo 2) en el que te enseña a hacer tu propia fórmula base mezclando 14 elementos que pueden formar esa fórmula que sería única para cada una de nosotras. A mí me ha salido la siguiente fórmula base:

La Química Emprendedora El Ideatorio Oye Deb

Y en el último vídeo, explica los siete pasos del método para encontrar la fórmula definitiva para emprender:

  1. Autoconocimiento laboral: Averiguar quién eres y cómo eres.
  2. Visualización aplicada: Cómo es tu trabajo y tu vida ideal.
  3. Receta de la felicidad: La combinación de los puntos anteriores + tu fórmula base.
  4. Ideación: Pensar ideas y opciones de trabajo más concretas.
  5. Decisión: Elegir una idea ganadora.
  6. Modelar: Dar forma a esa idea concreta que has elegida.
  7. Organizar: Ver los recursos que tienes y necesitas para ejecutar esa idea.

Cómo llevar a cabo cada uno de estos siete pasos lo explica en su curso El Ideatorio, del que te conté mi experiencia el año pasado (puedes ver el post aquí).

Cuando yo lo hice en su día me encontraba en ese momento tan oscuro del que te hablaba al principio del post, con la llegada de los 30 y en el que me sentía totalmente perdida. El Ideatorio junto con Mi Diario me ayudaron a despejar esas nubes de dudas e incertidumbre que se cernían sobre mí y a darme la patada en el culo que necesitaba para luchar por la vida que realmente quería tener.

Después de un tiempo dándole vueltas, creo que he encontrado la fórmula emprendedora perfecta para mí y que combina mis pasiones y me ayudará a vivir ese estilo de vida que siempre he querido:

  • Coaching y Gestión del Tiempo, ayudando a otras multiapasionadas y personas creativas a sacar adelante sus proyectos y sus sueños.
  • Diseño gráfico, diseñando nuevos productos de papelería (además del Planner MultiApasionado) que puedan ayudarte a gestionar tu tiempo de una manera divertida.
  • Mi gran sueño desde pequeña de tener mi propia tienda, con mis productos y un montón más muy chulos que estoy deseando enseñarte.
  • Escribir libros. He publicado el primero a finales de 2015, Tu Cuaderno de Viaje y tengo en la cabeza varias ideas para desarrollar los próximos años.

Seguro que surge alguna cosa más, pero creo que esta combinación va a ayudarme a mantener siempre mi mente motivada y en continuo movimiento creativo.

Y tú, ¿has encontrado tu fórmula perfecta para emprender?

Cómo lo has logrado: ¿Has combinado varias de tus pasiones o has decidido centrarte en sólo una?

¿Has probado las dos opciones en el pasado? ¿Cómo te fue?

¿O por el contrario, necesitas ayuda para saber qué camino escoger y/o una pequeña patada en el culo para ponerte a ello?

***

El post de ¿Combino todas mis pasiones o me dedico sólo a una? aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Hay una pregunta que me habéis repetido muchas en los correos que me mandáis. Me la habéis planteado de diversas maneras pero el trasfondo siempre es el mismo:

¿Cómo consigues llegar a todo?

Y últimamente se añade: ¡¡Y con dos bebés!!

He estado meditando sobre el tema. Creo que la mayor parte de los planes que fracasan se debe a que no están bien planteados. Y como la base no es buena, inevitablemente surgen problemas e inconvenientes que te hacen frustrarte, perder el tiempo e incluso abandonar ese sueño que con tanta ilusión empezaste.

¿Sabes a qué me refiero?

Hoy quiero explicarte cómo planteo mis planes y, nada mejor, que mostrártelo a través del ejemplo sobre cómo he planteado mis propósitos para 2016.

En este post te explico más detalladamente de dónde vienen mis objetivos pero en resumen, mis objetivos para 2016 son:

  1. Trabajar mi creatividad.
  2. Ser más ordenada.
  3. Un aspecto más profesional para Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Puede que mis objetivos se parezcan a los tuyos (e incluso que compartamos alguno), así que hoy voy a darte los puntos claves que tienes que aplicar a la hora de desarrollar tu plan:

Aprende a trazar un buen plan 10 puntos clave

1. ELIGE OBJETIVOS QUE REALMENTE TE MOTIVEN

Importantísimo y básico, pero que muchas veces se nos olvida. Y es que parece sencillo, pero muchas veces eliges objetivos porque los demás te los imponen (conscientemente o no) y caes en la trampa de creer que debes hacerlos porque será bueno para ti, para tu futuro,…

  • “Deberías estudiar inglés porque es bueno para tu futuro…”
  • “Parece que te has engordado un poco…”
  • “Tu padre no haría eso…”
  • “Más te valdría dedicar el tiempo a otra cosa…”
  • etc.

Estudiar un idioma, ponerte en forma, estudiar una carrera porque es una costumbre familiar, apuntarte a algún curso o actividad porque tus amigas lo han hecho,..

Escucha tu interior: ¿Realmente es algo que te motiva, que te mueres por hacer, que no te deja dormir por las noches?

Elegir objetivos que no te hacen sentir ese miedo y cosquilleo en tu interior no es una buena elección. No significa que no sea bueno para ti, es sólo que corres el riesgo de tropezar con la primera piedra que te encuentres en el camino y que no quieras levantarte. Es decir, que ante el primer obstáculo (aunque sea pequeño), te desmotives y lo abandones.

Hemos hablado muchas veces de ello. Sabes que por nuestra naturaleza multiapasionada tendemos a abandonar muchos proyectos a mitad (por desmotivación, porque hemos descubierto otro tema que nos apasiona más temporalmente,…), así que elegir objetivos que realmente te motiven te ayudará a que se convierta en el combustible que te hará falta para continuar en los momentos de bajón.

2. ESE OBJETIVO TE AYUDARÁ A…

Lo que comentaba en el último párrafo. En los momentos de bajón, de tropiezos, en los que te encuentras con imprevistos que te impiden avanzar todo lo rápido que querías, necesitarás recordar porqué comenzaste ese objetivo.

En la Agenda MultiApasionada tienes marcadas una serie de preguntas que te ayudarán en estos momentos y que también te ayudarán a prevenir los posibles imprevistos para que incluyas sus soluciones dentro del plan de cada objetivo.

Así que, en la fase en la que estás eligiendo los objetivos pregúntate y siempre ponlo por escrito: ¿Por qué es importante este objetivo? ¿En qué te va a ayudar?

3. MÁXIMO: 3 OBJETIVOS

Otro de los puntos básicos de los que hemos hablado muchas veces, sobre todo en el Reto Zen to Done.

Tres es el número mágico. Tres es el máximo de objetivos a llevar a cabo simultáneamente.

Y si realmente quieres conseguirlos, lo mejor siempre es centrarte en ellos de uno en uno.

Una pregunta que también soléis hacerme mucho es: ¿Y cuándo termine esos objetivos? Pues cuando vayas consiguiendo alguno, lógicamente puedes elegir otro. Terminas uno, puedes elegir uno nuevo. Pero lo dicho: mi consejo es que te centres en uno e ir a por ello (para no caer en la tentación de dejarte llevar por la novedad de la nueva meta y abandonar las anteriores).

4. AL MENOS UNO DE LOS OBJETIVOS, RELACIONADO CON TU VIDA A LARGO PLAZO

Qué quiere decir esto. Dime si no te ha pasado alguna vez que llega un día y de pronto te preguntas: “¿Pero qué he hecho con mi vida?”

Es muy importante que los pasos que des hoy te conduzcan a dónde quieres estar mañana.

Por eso te recomiendo que hagas un ejercicio de visualización y pienses cómo quieres que sea tu vida de aquí a 3, 5, 10 años. Imagina esa vida ideal y en lo que te gustaría haber conseguido. (Si no sabes cómo hacerlo, en Tu Cuaderno de Viaje tienes varios ejercicios que te ayudarán a lograrlo).

¿Qué puedes hacer hoy que te ayude a conseguir ese sueño?

5. REDACTA TUS OBJETIVOS DE MANERA ADECUADA

Éste es un punto fundamental: Un objetivo mal redactado es sinónimo de fracaso absoluto.

Te hablé de este punto hace justo un año y te enseñé varios ejemplos de mal redactado-bien redactado (puedes ver el post completo aquí).

Olvídate de los: “Me encantaría estudiar bellas artes”, “Ojalá ganase la lotería”, “Me gustaría estar más delgada”, “Siempre he soñado con tener una tienda”,…

Todo lo anterior, nada más que meras frases de sueños sin compromiso real. Escribiendo así tus objetivos te limitas a suspirar por ellos como cuando un enamorado piensa en esa persona tan deseada. Si realmente quieres conseguirlos, tienes que estar convencida de ello (recuerda, punto nº 1: estar motivada) y marcarte un objetivo que se pueda palpar, que se pueda medir y saber cuándo lo has conseguido o cuándo tienes que seguir trabajando por ello:

“Voy a estudiar bellas artes”, “Voy a montar una floristería”, “Voy a perder 3 kg”,…

Puede parecer una tontería, pero no lo es.

6. REVISA TUS METAS

Quiero que hagas una cosa. Llegados a este punto, coge los objetivos que te habías marcado para este 2016 y haz lo siguiente:

  1. Revisa si todos te motivan lo suficiente. El que no, descartado.
  2. ¿Hay alguno relacionado con cómo quieres que sea tu vida de aquí a unos años? Elige uno si es que no.
  3. Haz un listado con todos esos objetivos y escribe al lado: “Es importante para mí porque me ayudará a…”
  4. ¿Quedan más de 3? Elige los tres que consideres más importantes en estos momentos.
  5. Redáctalos de manera adecuada: “Voy a…”

Una vez que has sentado bien las bases de tu plan, ha llegado el momento de redactar unos buenos pasos que te ayuden a llevarlo a cabo (y que no se conviertan en un impedimento).

Si te fijas en mis objetivos (ser más creativa, más ordenada y que NINC tenga un aspecto más profesional) incumplen totalmente el punto 5, así que voy a corregirlos y a trabajarlos para que veas cómo tienes que hacerlo si también has planteado alguna de tus metas como yo.

7. TEN CLARO CUÁNDO HAS LOGRADO TU OBJETIVO

Trabajar mi creatividad: Como hemos visto antes, como objetivo está mal redactado. Viendo el punto 2, se le puede dar la vuelta y decir que hacer “x cosas, actividades, prácticas, etc” me ayudarán a ser más creativa. Por lo tanto, tengo que definir qué cosas me ayudarían en este fin.

Quizás puedas pensar que así escrito tampoco está tan mal. Así que te lanzo esta pregunta: ¿Existe un nivel de creatividad máximo al que llegar? Es decir, ¿cómo puedo saber si soy más creativa o no qué antes? ¿Cómo sé que he alcanzado mi objetivo?

Así planteado, es más bien difícil, ¿verdad?

Lo mismo pasa con todas las metas que te hayas planteado de una manera tan abierta. Revisa si tienes alguna y si se da el caso, pasamos al segundo paso: volver a redactarlas correctamente.

Por tanto, si ser más creativa es la finalidad de mi objetivo a corto, medio y/o largo plazo. ¿Cuáles serían realmente unos buenos objetivos que me ayudasen a conseguirlo? O, dicho de otra manera: ¿Cómo podría lograr ser más creativa?

Así es cómo me lo he planteado:

  1. Hacer curso de Snail Mail de Sami Garra.
  2. Hacer cursos de fotografía: Superstar y L’Atelier de Jackie Rueda.
  3. Practicar fotografía al menos 1 hora cada semana.
  4. Hacer curso Lightroom de Jackie Rueda.
  5. Leer (y hacer los ejercicios) de 3 libros relacionados con la creatividad.
  6. Terminar el curso de Mi Diario de OyeDeb.
  7. Dedicar al menos media hora semanal a escribir.
  8. Hacer curso de técnicas de MoodBoard de Gudy Herder.
  9. Hacer curso de inicio al Scrapbooking de Scrapaddictes.

De momento me planteo 9 objetivos que pueden ayudarme a ser más creativa. Nueve objetivos que además son medibles. Es decir, que cuando termine de hacer el curso de Snail Mail voy a saber, objetivamente hablando, que esa meta está cumplida.

Llegado a este punto es dónde mucha gente comete uno de los grandes errores: querer hacer todo (a la vez) y no simplificar.

Fíjate en los objetivos nº 3 (practicar fotografía 1 vez/semana), 5 (leer), 7 (dedicar 30min/semana a escribir). Éstos requieren la adquisición de un nuevo hábito por mi parte, ya que ahora mismo no hago regularmente ninguna de esas actividades. Por tanto, no puedo pretender que de la noche a la mañana me dé tiempo a hacer lo que nunca he hecho: hacer (y terminar) cursos, poner en práctica los ejercicios correspondientes, fotografiar, retocar, subir a redes sociales, leer, escribir,…

Lo mismo en tu caso. No puedes pretender cambiar tu vida de la noche a la mañana. Todo lleva un proceso y todo requiere su tiempo.

En el caso de los hábitos, ya sabes, necesitas hacerlo al menos durante 21 días seguidos para poder decir que has adquirido el hábito (los últimos estudios dicen que necesitas al menos 66 días). Eso, cuando lo consigas, porque a ese tiempo tienes que sumarle el que tardes en adquirir ese hábito (conseguirlo a la primera no es fácil, suele requerir un tiempo de ensayo y error para ver lo que mejor te funciona).

* NOTA: Puedes leer más sobre cómo adquirir un hábito en el ebook que te regalo al suscribirte al newsletter (si ya estás suscrita, revisa tu email porque he mandado el enlace para descargarlo en la newsletter de esta semana).

¿Con esto a dónde quiero llegar?

Al siguiente punto clave:

8. MULTIAPASIONADA, NO TE PONGAS UNA FECHA LÍMITE PARA CONSEGUIRLO

Sí, los expertos te dicen que los objetivos tienen que tener una fecha límite para llevarlos a cabo.

Te recomiendo que lo apliques en el 100% de los casos que tengas que hacer algo antes de un evento (un cumpleaños, una presentación, un examen, una fiesta,…). En estos casos sí, sin dudarlo planifica con una fecha límite porque si no te pillará el toro.

Para el resto de casos, no te pongas una fecha límite. ¿Por qué? Porque va a ser la única manera de que no te agobies y no te sientas culpable por no haberlo conseguido “a tiempo”. Un tiempo que normalmente suele ser un poco fantasioso. No me digas que no te has puesto nunca el típico objetivo de: “Quiero ganar 3.000€ al mes (este año, en tres años,…)”. ¡Y no te digo que no lo vayas a conseguir! Si te pones convencida a ello lo conseguirás seguro. Es sólo, que no sabes cuándo.

Lo que quiero decir es que a la hora de marcarte objetivos no tienes una bola de cristal que te diga cuándo vas a conseguirlo. Es algo que te cuento en Tu Cuaderno de Viaje: Lo importante es que te centres en los pasos que vas a ir dando para conseguirlo, que disfrutes del camino, hasta que un día, sin darte cuenta, levantarás la cabeza y te darás cuenta que, poco a poco, lo has conseguido.

Por eso, siguiendo con mi ejemplo de la creatividad, no me pongo fecha. Este año mi finalidad es trabajar mi creatividad y para ello con haber conseguido alguno de los 9 objetivos anteriores, ya podré decir felizmente que soy un poco más creativa que el año anterior.

9. DETRAS DE UNO, OTRO

¿Cómo voy a hacerlo?

Pues como marca el punto 3: eligiendo un máximo de 3 objetivos a llevar a la vez. Y con la norma de que hasta que no realice uno, no puedo empezar con otro.

En mi caso, como los otros dos objetivos que me había marcado también son abstractos y generales (ser más ordenada y que Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos tenga un aspecto más profesional), he realizado la revisión de la misma manera que el fin de ser más creativa y he establecido una serie de metas medibles y objetivas que me ayudarán a ir midiendo mis progresos.

Objetivos que me ayudarán a ser más ordenada:

  1. Aplicar el método KonMari a los papeles.
  2. Aplicar el método KonMari a todo el material de decoración de bodas y eventos.
  3. Aplicar el método KonMari a toda la ropa de hogar.
  4. Utilizar un programa de contabilidad para las facturas (¡adiós tediosas hojas de excel!)
  5. Mantener ordenado lo que ya tiene asignado su sitio.
  6. Mantener la limpieza de la planta baja de casa.

Objetivos que me ayudarán a que Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos tenga un aspecto más profesional:

  1. Nuevo aspecto de la web y el blog.
  2. Abrir tienda online.
  3. Definir imagen de marca de NINC y la Agenda MultiApasionada.
  4. Publicar un post, al menos cada 15 días.
  5. Sacar un producto nuevo al mes.
  6. Conseguir 5.000 seguidores en Instagram.
  7. Conseguir 5.000 suscriptores al Newsletter.
  8. Hacer curso de SEO o leer un libro sobre el tema.
  9. Sacar un curso online.
  10. Sacar un programa de coaching de gestión del tiempo.

¿Ves la metodología de trabajo? Termina de revisar tus metas abstractas y redacta los objetivos que te ayudarán a conseguir ese sentimiento o característica que quieres lograr algún día.

El siguiente paso, decidir un máximo de tres objetivos para llevarlos a cabo. En mi caso, he comenzado el año con estos tres:

  1. Hacer curso de Snail Mail de Sami Garra.
  2. Cambiar la plantilla de la web y el blog.
  3. Publicar un post, al menos cada 15 días.

Elige tus tres primeros objetivos y recuerda la norma: hasta que no consigas uno, no puedes elegir otro.

10. RINDE CUENTAS PÚBLICAMENTE

Éste es otro de los puntos claves que también recomienda el método Zen to Done: Comparte tus objetivos públicamente.

Puedes comentárselos a un amigo, a la familia, a tu pareja, a un grupo de emprendedoras, a todos tus seguidores de twitter,… A quién quieras, pero díselo a alguien.

Y no termina ahí la cosa. No basta con decirlo: Tienes que contarle a esas mismas personas tus progresos. ¿Por qué? Porque así, en cierta manera, te estarás obligando a pensar en ello, a hablar de ello, a recordarte porqué querías hacerlo, a darte cuenta de todo lo que vas consiguiendo y finalmente, a tener a alguien con quién celebrarlo.

***

Por hoy, termina esta primera parte del tutorial para que aprendas como planificarte correctamente. En el próximo post te enseñaré a elegir y redactar los pasos y mini-pasos para conseguir los objetivos que te has marcado y mensualmente, rendiré cuentas contigo a través del newsletter y te iré contando mis avances con mis objetivos.

¿Has tenido que corregir tu plan para los próximos meses?

¿Qué te ha parecido el post de hoy?

¿También te habías marcado unos objetivos demasiado generales?

¿Alguno de los objetivos no te motivaba realmente?

***

El post de Aprende a trazar un buen plan (1ª parte): Los 10 puntos claves aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Conozco a GUDY HERDER desde hace años como una de las mayores expertas en moodboard y tendencias del mundo. Siempre he tenido ese concepto de ella y es lo que me transmite su web, su estilo y las experiencias que he ido leyendo sobre ella en bloggers que han asistido a sus cursos.

En el fondo siempre he creído que crear un moodboard era algo sencillo: coger unas cuantas imágenes, unos cuantos elementos decorativos y mezclarlo todo de una manera que más o menos quedase bonito.

Sin embargo, a raíz de una masterclass suya que he visto en el grupo de Extraordinaria he visto que no es así. En realidad es un método muy complejo en el que hay que tener en cuenta muchos factores. Lo bueno, es que te puede ayudar a dar formar a cualquier proyecto personal y profesional, a transformar una idea en algo real, tangible, único. Para que os hagáis una idea, en el grupo de Extraordinarias que asistieron a la masterclass, se vio que se podía utilizar para infinidad de ideas: desde la elaboración de un tatuaje, buscar una nueva vivienda, dar forma a un año sabático… hasta crear la nueva imagen de la web, un stand para ferias, la imagen de un nuevo producto…

Cómo puedes ver, ¡las posibilidades son infinitas!

 

¿Qué es un MoodBoard?

Un moodboard podría definirse como un panel inspiración para procesos creativos que mezcla imágenes, texturas, colores, plantas, flores, texto, materiales,… Su finalidad es poder aclarar y transmitir de una manera real una idea, un concepto creativo o cualquier proyecto que puedas tener en mente.

La Agenda Multiapasionada de 2015 comenzaba por la creación de un Vision Board, un panel inspiración para visualizar como quieres que sea tu vida cuando consigas tus metas, tus sueños, ese objetivo que tienes en mente…

Para mí es primordial no perder la imagen de mis moodboard en ningún momento. Es lo que me da fuerza para seguir adelante cuando la energía flaquea. Es lo que me ayuda a inspirarme, a ser más creativa y a recordarme a mí misma en todo momento que el fin está ahí, que puede ser real, que lo puedo tocar, que no es sólo una idea más en mi cabeza.

Cuando esta web era todavía un sueño, y gracias al curso de Hello! Blogging me animé a crear mi primer moodboard. El objetivo era dar forma a ese sueño para poder transformarlo luego en algo real. Nos animaron a crearlo de dos maneras: un moodboard físico y un moodboard digital.

La diferencia entre ellos, como su propio nombre indica, es que el moodboard digital había que hacerlo exclusivamente por ordenador (yo lo hice mediante Photoshop) y para el moodboard físico teníamos que trasladar nuestras ideas a algo que pudiéramos tocar, mover y mezclar.

 

Moodboard Digital NuevasIdeasNuevosComienzos

 

Mi idea era crear una web que transmitiera paz interior, equilibrio y alegría a la vez. Quería que el mar o los tonos azules estuvieran presentes ya que personalmente ver el mar es mi modo de recargar pilas y, a la vez, es un medio para sentarme a escuchar, ver, oler y sentir sin pensar en nada más. Un medio para reencontrarme conmigo misma. Por otro lado quería una web limpia, minimalista, donde predominara el espacio en blanco que ayudara al lector a centrarse en lo importante: el mensaje que quería transmitir.

 

Moodboard Físico NuevasIdeasNuevosComienzos

 

Lo impresionante fue que, hasta entonces, la web había sido tan sólo un sueño en mi cabeza. Una ilusión, enorme sí, pero a la que no sabía cómo darle forma. Y fue justo después de crear el moodboard cuando lo vi todo claro y cuando todos los elementos comenzaron a ordenarse: no sólo pude diseñar la web, sino que también conseguí darle forma al logo y a las ideas que quería transmitir en el nuevo blog.

 

¿Cómo crear tu propio Moodboard?
PRIMER PASO: TÍTULO Y PALABRAS CLAVE

A través de Gudy he aprendido que el primer paso es elegir las PALABRAS CLAVES del moodboard. Esas que definan lo que quieres transmitir. En el caso del moodboard que te enseñaba antes, mis palabras claves serían: Equilibrio, paz interior, alegría, minimalismo.

No es un paso del que fuera consciente cuando lo hice y simplemente me puse a crear sin más. Lo ideal es que comiences tu moodboard cogiendo papel y boli y escribiendo tus palabras claves junto al TÍTULO de tu moodboard.

No es necesario que describas cómo quieres que sea tu moodboard o que desarrolles la idea. Simplemente simplifica y céntrate en las palabras que definan esa emoción o sentimiento.

 

SEGUNDO PASO: BÚSQUEDA DE IMÁGENES Y MATERIALES

Una vez tienes el título de tu moodboard y sus palabras clave, llega la hora del segundo paso: comenzar a BUSCAR esas IMÁGENES Y MATERIALES que te recuerden a las palabras clave que has elegido.

Yo suelo aprovisionarme de todos los materiales que encuentro y que estén relacionados con mi idea, sin descartar ninguno antes de empezar a crearlo ya que, conforme voy dando forma al moodboard es cuando voy eligiendo y descartando las que no encajan.

Para las imágenes suelo comenzar visitando Pinterest: primero creo una carpeta con el título de mi moodboard y voy buscando las palabras clave que he elegido, sinónimos y combinaciones de ellas a ver que sale. Me pasa lo mismo que con los materiales. De primeras, no discrimino nada. Si me transmite ese sentimiento lo pineo y me lo guardo.

Una vez siento que he encontrado suficientes imágenes, hago una primera clasificación y me descargo las que más fuerza me transmiten, las que están más relacionadas con las palabras clave y las imprimo.

 

TERCER PASO: ELECCIÓN DEL SOPORTE

El tercer paso es determinar el SOPORTE en el que vas a montar el moodboard.

Tienes que pensar si quieres que sea algo a mantener temporalmente o no. También el tipo de materiales que va a contener (si son muy pesados, si se pueden colgar, etc), si quieres que se pueda trasladar o vas a tener el moodboard fijo en un sitio,…

Por ejemplo, para el moodboard de la web había elementos como el bote de pintura, las piedras blancas, la letra, las conchas,… estos materiales eran demasiado pesados como para colgarlos en algún soporte vertical, así que lo coloqué todo encima de una mesa decapada que tengo en casa que le daría además un toque especial. Otra opción sería haberlo puesto en el suelo.

En estos moodboard puedes poner como fondo alguna tela o imprimir alguna textura que te guste para dar la sensación que lo has montado con un fondo que pega más con la idea general del panel de inspiración que quieres crear. Otro punto a tener en cuenta cuando utilizas este tipo de soportes es que no suelen ser moodboard a mantener a largo plazo, con lo que lo mejor es hacer una foto para inmortalizarlo y tenerlo a mano siempre que quieras.

En el caso que te interese poder llevarte el moodboard allí donde lo necesites, quizás la mejor opción sea utilizar portapapeles (como los de cartón con un clip arriba) que son fácilmente transportables. El punto negativo es que el espacio es reducido y tendrás que tener muy claro lo que quieres transmitir. De todos modos, me parecen perfectos cuando tienes varios proyectos en marcha a la vez y necesitas tener a la vista lo que inspira cada uno. ¿No te parece genial tener en tu oficina una pared así?

 

Clipboard Wall

Fuente imagen: kimberlynovosel.com

 

Otra opción es utilizar simplemente una pared donde ir pegando, por ejemplo con washi-tape, los distintos elementos de tu moodboard como serían estos casos:

 

Cork wall moodboard

Fuente imagen: cameralink.se

Moodboard Pared

Fuente imagen: apartment34.com

 

Si quieres que tu moodboard sirva también como elemento decorativo tienes varias opciones: desde un cuadro, a utilizar un panel empapelado, una rejilla, o cualquier otro soporte que se te ocurra:

 

Moodboard marco

Fuente imagen: sfgirlbybay.com

Moodboard Pared1

Fuente imagen: averystreetdesign.com

MoodboardReja

Fuente imagen: stilinspiration.blogspot.se

 

Ahora mismo, mientras escribo este post, tengo de fondo detrás del portátil el último panel inspiración que he creado como Vision Board, es decir, dónde he reflejado cómo quiero que sea mi vida los próximos meses. En el vídeo que hice para el aniversario del blog te lo enseñé (puedes verlo aquí) y, si te fijas utilicé como soporte un panel de corcho que pinté de blanco para que destacaran más las imágenes que el fondo:

 

VisionBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos 1

VisionBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos 2a

VisionBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos 2b

 

Mi próximo moodboard voy a hacerlo colgado de un alambre. Allí iré colgando tanto los futuros proyectos que tengo en mente como aquellas imágenes y frases que me inspiran y me dan energía cada día. En cuanto lo tenga, te lo enseñaré. Un ejemplo sería el de la siguiente foto. Si te gusta la idea, puedes comprar el alambre y perchas en el ikea (son éstos):

 

Moodboard Colgante Alambre

Fuente imagen: blog.evablackdesign.com

 

CUARTO PASO: ¡COMIENZA LA DIVERSIÓN!

Una vez que tienes elegido el soporte y todos los elementos que van a componer tu moodboard, ha llegado el momento de dejar volar tu imaginación y empezar a mezclar todos los componentes.

Yo suelo extender todos los materiales e imágenes alrededor del soporte para tener a la vista todo de lo que dispongo y siempre comienzo eligiendo aquellos elementos que tienen más significado para mí, los que me transmiten con más fuerza la esencia del moodboard a realizar. Una vez tengo los más importantes situados, comienzo a rellenar los huecos que quedan hasta conseguir el resultado deseado.

De Gudy he aprendido otros dos conceptos muy importantes:

  1. El primero, es el uso de las TEXTURAS. Es decir, añadir telas, plantas, materiales,… cualquier elemento que invite al observador del moodboard a acercarse, tocarlo y comenzar a crear una interacción contigo.
  2. El segundo, la importancia de los ESPACIOS NEGATIVOS. Es decir de los huecos o zonas en los que no hay nada, ningún elemento. Como ella comentó en la masterclass es más impactante un moodboard en el que existen espacios negativos que permiten que la mirada se vaya centrando en cada uno de los elementos por separado, que un moodboard atiborrado de cosas.

Por ejemplo, mira la diferencia entre estos moodboard y fíjate cómo actúa la existencia o no de texturas y la existencia o no de espacios negativos:

 

Moodboard Con & Sin Texturas

Fuente imágenes:  vosgesparis.blogspot.nl / laceandtea.com

 

MoodBoard Sin & Con Espacios Negativos

Fuente imágenes mackenziehoran.com / aviewto.blogspot.com.es

 

QUINTO PASO: INMORTALIZA TU MOODBOARD

Este paso es opcional pero para mí es de vital importancia. Inmortalizando tu moodboard podrás, no sólo mantenerlo “vivo” en ti (algún elemento pueda sufrir desperfectos con el tiempo), si no que te permitirá llevarlo encima siempre que quieras (a mí me gusta guardarme alguna foto en el móvil) e incluso transformarlo en algún objeto (por ejemplo, con las fotos del moodboard físico que creé para dar forma al blog me hice un cuaderno o libreta de ideas en el que poder apuntar mis pensamientos).

 

¿Te animas a crear tu propio Moodboard?

¿Nos enseñas el resultado?

***

El post de Cómo crear tu propio MoodBoard (paso a paso) aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Durante o después de un bloqueo es muy común tener la sensación de comportarte como una gallina sin cabeza. Es como si tu cuerpo siguiera la rutina diaria, das vueltas y vueltas de una idea a otra sin llegar a empezar ninguna. Nada te convence, te sientes apática.

Unos días no tienes fuerzas y otros te levantas con la intención de comerte el mundo. Lo malo es que, al final del día, te acuestas con la sensación de no haber tomado ninguna decisión. No eres capaz de encontrar tiempo para ti. Tampoco eres capaz de encontrar tiempo para algún proyecto ya que realmente tampoco eres capaz de elegir uno o, realmente, ninguno te motiva lo suficiente como para volver a arrancar la maquinaria.

¿Qué hacemos en estos casos?

Te cuento lo que hice en su día y lo que voy a hacer ahora. Si has leído post anteriores o estás apuntada al newsletter sabrás que he pasado por un período de hibernación creativa a raíz ¿del embarazo? (eso creo).

Y si te ha pasado lo mismo, te encontrarás fustigándote todos los días pensando: ¿y ahora qué? … Con lo claros que parecían los objetivos hace unos meses. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo vuelvo al punto en el que tenía mil mariposas por el estómago?

Pues no sé para ti, pero la respuesta no es fácil. Si ya has pasado por ello, seguramente recordarás esa sensación de la que hemos hablado muchas veces:

Te has adentrado en un estado en el que estás esperando que alguien llegue con su varita mágica y en un efectivo golpe te haga encontrar la respuesta. O, dicho de otro modo, crees que alguien va a llegar con una gran bola de cristal y te va a mostrar el camino que debes tomar.

Pero, oh señoras. La respuesta como siempre es el camino más fácil: Y es que si esperas que alguien arregle tu camino sin arreglar tu misma tu interior, estás muy pero que muy equivocada.

Ni va a aparecer el hada madrina, ni existen las bolas de cristal que te muestran tu futuro.

La respuesta tenemos que buscarla nosotras mismas.

¿Y cómo?

Pues voy a remontarme casi doce meses atrás y te voy a contar qué me funcionó en su día. Y qué, espero me vuelva a dar los mismos resultados que estos meses atrás (¿por qué no?).

Si te has salido del camino, si te has tropezado con un montón de piedras. ¿Qué vas a hacer? ¿Quedarte sentada esperando a que vengan a buscarte? ¿O ponerte la zapatilla que se te ha caído y volver a ponerte en marcha?

Pues ahí está el tema.

Párate a pensar: ¿Qué diferencia había entre las épocas que estabas más activa creativamente y ahora que estás de bajón o bloqueada?
  • ¿Cuánto tiempo te dedicabas a ti misma?
  • ¿Disfrutabas de nuevas experiencias?
  • ¿Aprendías sobre algo nuevo?
  • ¿Practicabas alguna pasión?
  • ¿Te parabas a pensar en lo que te hacía feliz?
  • ¿Dedicabas tiempo cada día a agradecer lo que tenías?
  • ¿Pasabas tiempo con la familia, amigos y seres queridos?
  • ¿Estabas rodeada de gente creativa?
  • ¿Compartías tus proyectos e ilusiones con otras personas?
  • ¿Sacabas tiempo de debajo de las piedras para hacer las cosas que querías o te gustaban?
  • ¿Tenías sueños o algún objetivo que te motivaba a continuar?
  • ¿Hacías planes?
  • ¿Tenías un control sobre las tareas que debías hacer?

Seguro que se te ocurren mil preguntas más y mil diferencias entre esas fases y la fase actual.

Es muy muy muy complicado volver a encontrar la pasión y volver a tener sueños cuando ni si quiera te das permiso para dedicarte un tiempo al día, aunque sean cinco minutos. Estás tan amoldada a la rutina que simplemente te dejas llevar por la corriente actual. ¡Ni siquiera dedicas tiempo a pensar!

Lo más cómodo se ha vuelto: levantarte, trabajar, llegar del trabajo reventada, dejarte vencer por ese estado apático, echarle la culpa al exceso de trabajo, a la salud, al no querer saber qué hacer con tu vida… En definitiva: te has vuelto vaga y has tirado por el camino fácil: la culpa es de un factor externo que no depende de ti.

¡ERROR!

Ya lo vimos hace varios meses: en el momento en que la maquinaria se para es muy complicado volver a ponerla en marcha (¡pero no imposible!)

Doy fe (y me autoflagelo por haberme dejado llegar a este punto).

Don’t worry, hay solución. Así que ni tu ni yo nos vamos a seguir flagelando por ello.

SOLUCIÓN:

Introducir pequeños cambios que nos vayan ayudando a ir saliendo de este estado de hibernación. Realmente nuestra maquinaria está muy sedienta de lubricante, pero nuestra mente no puede pasar de 0 a 100 en un segundo. Lo mejor es reparar lo que esté roto, lubricar e ir probando todos los engranajes, que funcionen bien, cambiar los que se hayan estropeado y, una vez esté todo en marcha de nuevo, comenzar un tratamiento preventivo para que esto no vuelva a pasar.

¿Qué has dejado de dedicarte tiempo para ti?

Fija 5, 10, 15, 30 minutos al día para volver a conectar con tu interior y tus sueños. Y no significa que ese tiempo sean los cinco minutos de ducharse, la media hora que te cuesta ir y volver al curro,… No. Tiene que ser un tiempo en el que te sientes frente a un papel y simplemente escribas, pintes, colorees, bailes, medites,… Unos minutos en los que vas a sacar fuera todo lo que llevas dentro, o escribir/pensar/expresar algo que te haga sentir feliz, triste, ilusionada, sexy,… tú elegirás cada día el tema. Y cada día lo expresarás cómo más a gusto te sientas.

“¡Pero es que no tengo tiempo!”

¿No eras capaz de levantarte hace unos meses a las seis de la mañana para llevar adelante ese proyecto? ¿Seguro que no puedes cambiar el sentarte en el sofá por esos minutos para ti? ¿O dejar de tomar un café de una hora todas las mañanas con las demás mamis del cole? ¿O acostarte cinco minutos más tarde? ¿O dejar de estar pendiente del whatsapp, redes sociales o navegar sin sentido por internet?

Venga, ¡seguro que ahora estás haciendo un montón de actividades improductivas que puedes cambiar por esos cinco minutos diarios para ti!

“Es imposible. Tengo demasiadas cosas que hacer…”

¿Seguro? ¿Realmente son taaaaaaan importantes todas esas tareas que están por encima de ti, tus pasiones y tus sueños? ¿O sólo son excusas para no enfrentarte a lo que de verdad te puede cambiar la vida y hacer feliz? Se está tan cómoda en tu sofá blandito lleno de cojines mulliditos que no es nada fácil sentarte en esa otra silla tan tosca y fea, ¿verdad?… (lee sin falta este post para saber de qué va el tema).

“Vale, me he dado cuenta que debo cambiar. ¿Y cómo me organizo para sacar tiempo de debajo de las piedras?”

¿Conoces el Reto Zen to Done? A mí me ayudó muchísimo a limpiar mi mente de obligaciones, a ser muy productiva, conseguir todo lo que me propuse, a mantenerme motivada en mis objetivos, a ser por fin organizada…

(hablo en pasado porque la hibernación hibernal se llevó mi organización y planificación y voy a volver a ponerme a ello para conseguir todo lo que conseguí en su día gracias al Reto ZTD).

Cambia el “tengo qué hacer esto” por el “Voy a hacer…”

“Tener que” equivale a “debería hacerlo, pero en el fondo sé que voy a posponerlo siempre”. En cambio el “voy a hacer” te ayuda a decirte a ti misma: “Sí, ¡lo voy a hacer! Sin excusas”.

Recuerda: No vale hablar si no te pones plazos. Si decides hacer una cosa, decide al mismo tiempo cuándo lo vas a hacer.

“Necesito algo para motivarme, algo que me ayude a avanzar, a poner rumbo a mi vida.”

Paso 1: dedica tiempo para ti.

Paso 2: ¿sigues haciéndote esta pregunta? introduce pequeños cambios en tu vida: algún curso nuevo, cambia tus rutinas, los muebles de casa, prueba a entrar cada día a una tienda, café, o sitio nuevo, … en definitiva: haz cada día algo distinto.

Paso 3: Retoma tus pasiones. Dedícales tiempo, prueba nuevas técnicas, ¡enseña el resultado al mundo!

Una vez hayas introducido cambios en tu vida y estés dedicando tiempo para ti, la motivación vendrá sola. Ya lo verás.

“Necesito que alguien tire de mí, ahora mismo no tengo fuerzas.”

Ábrete y compártelo con tus seres queridos. Y si te rodeas de personas creativas con las que poder compartir proyectos, sueños, ilusiones y fracasos, te alimentarás de la energía que se va a mover y te ayudará a seguir adelante siempre que vuelvas a sentir que las fuerzas flaquean.

EN RESUMEN

Salir de un bloqueo a veces es fácil y otras requiere un esfuerzo algo mayor. Unas veces das con la solución y otras caes en otro bloqueo de otro tipo. No desesperes, todos pasamos por ello y todos salimos de esas fases.

Si acabas de salir de algún bloqueo o has pasado de la euforia a no tener ganas de hacer absolutamente nada, significa que tu maquinaria (cuerpo y/o mente) necesitaba descansar. No es algo malo, puedes aprovechar para ir haciendo pequeñas cosas que se habían quedado pendientes hasta ahora (ya lo vimos en el post sobre cómo sobrevivir al estado de Calma Tensa).

Sin embargo, una vez pasado ese estado pueden ocurrir dos cosas: o que se vuelva a poner en marcha la maquinaria o que te dejes llevar por el camino fácil, caigas en las fauces de la rutina y des (sin darte cuenta) al enorme botón rojo de “stop creatividad”.

Las soluciones, son las que te he contado en este post: debes volver a encontrarte contigo misma, sacar tiempo para ti, para manifestar tus alegrías, tus penas, tus sueños, ¡todo lo que sientas y pienses!. Ya sea escribiendo, cantando, bailando, pintando, meditando… elige la fórmula que más te guste. Mientras no vuelvas a reconectar con tus sueños, no saldrás de este estado de aletargamiento.

No des la batalla por perdida. ¡Dentro de ti hay un mundo sin explorar! Tienes tanto que dar al mundo que necesitas sacarlo fuera. No te dejes llevar por las voces que te dicen: “es demasiado tarde, ¿a dónde vas queriendo hacer eso?, yo no valgo para eso, …”

Permítete volver a soñar.

***

El post de Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No tengo ganas de hacer nada. Mi creatividad, ha muerto aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Hace 10 meses comencé, junto a muchísima gente, un Reto para conseguir tener una vida organizada, sin caos, sin preocupaciones. Hace tan sólo 10 meses me encontraba perdida, sin rumbo. Sentía que iba de un lado a otro como un pollo sin cabeza, queriendo hacer muchas cosas pero sin conseguir hacer realmente nada.

Los proyectos se agolpaban en mi cabeza y me decía: ¿cómo darle forma sin seguir perdiendo el tiempo y sin perder la pasión?

Han pasado 10 meses  y ha llegado la hora de hablar del último paso del método Zen to Done. Para mí, sin duda, el más difícil y para el que todavía no he encontrado respuesta.

Y es que Leo Babauta, el creador del método ZTD nos habla en su último hábito de ENCONTRAR TU PASIÓN.

Antes de meterme en vereda, me gustaría darle un giro al hábito y es que más que la búsqueda de lo que te apasione lo que se debe intentar hacer es TRABAJAR y VIVIR CON PASIÓN.

Trabajar en algo que te apasiona es un detonante de la motivación muy fuerte. A mi manera de ver, casi diría que es un éxito seguro. No significa que lo que hagas vaya a ser un éxito si no que vas a hacer lo posible por conseguirlo y, funcione finalmente o no, habrá sido un éxito interior que te habrá hecho crecer, superar obstáculos y aprender.

Cuando comienzas un proyecto sin pasión, sin motivación, todo se hace cuesta arriba. Te desmotivas, no tienes fuerza para avanzar (o sientes que la vas perdiendo poco a poco), tu humor cambia, te estresas, te vuelves irritable, muchas veces incluso toda esa energía negativa te persigue y terminas trasladándola al resto de áreas de tu vida y, lo que es peor, a las personas de tu entorno.

Si te pasa esto, si sientes que algo falla, que el fuego no arde en tu interior. Ya sea con un proyecto, con una amistad, con un trabajo, tu relción de pareja, tus estudios, … Si no ha habido fuego desde el principio y no existen esperanzas de que surja, lo mejor es dejarlo ir.

No es lo mismo comenzar con una llama muy viva que va perdiendo fuerza con el tiempo, hasta que finalmente se apaga. Donde hubo fuego, siempre quedarán las brasas. Un simple soplo de aire fresco será capaz de volver a avivar esa llama dormida pero, donde nuca hubo fuego, nunca habrá llama.

Leo habla en su libro de encontrar TU pasión.

Esto es algo que a los MultiApasionados nos trae de cabeza. Sobre todo, antes de saber que eres multiapasionada y que tener muchas pasiones es algo fantástico y una gran ventaja.

Este blog comenzó a gestarse en la época en la que estaba obsesionada por encontrar “mi pasión”.

Una época muy oscura de mi vida, por cierto.

Todo el mundo te habla que debes encontrar tu (único) camino en la vida, que todos nacemos para algo (una cosa) y que todos tenemos una pasión que nos hará inmensamente feliz.

“¿Cuál es mi pasión?” me repetía una y otra vez durante esos difíciles meses. ¿Cómo elegir entre todo lo que me gusta?, ¿debería decantarme por el diseño gráfico, la fotografía, la decoración, la cocina, la organización, los animales, la estética, ……………?”

En el fondo sabía que me era imposible elegir tan sólo un camino. Eso significaría terminar aborreciendo esa pasión y seguir frustrada por no haber elegido otro de los posibles caminos.

Creo que la palabra que mejor definiría esa época es la frustración. Tampoco ayudaba que todo el mundo a mi alrededor estuviera diciéndome sin parar: “Tienes que centrarte” (que tres palabras tan odiosas). Eso sólo aumentaba mi desesperación por encontrar “mi pasión”.

¿Te suenan estas sensaciones?

Estoy convencida que sí.

Así que, multiapasionada, lo primero que debes hacer es darte cuenta y aceptar que no podemos elegir tan sólo un camino, tan sólo una pasión. La mejor opción es saber encontrar la combinación de tus pasiones, esa mezcla que te ayude a estar contínuamente en vibración, motivada, con fuego interior.

Reto Zen to Done: Encontrar el nexo de unión de tus pasiones

No es algo fácil. Puede llevarte poco tiempo o muchos meses (incluso años). Dicen que cuando dejas de obsesionarte con algo, aparece la respuesta que estabas buscando. Por lo que si llevas tiempo dándole vueltas al tema, lo mejor es que te olvides de ello por un tiempo y, cuando estés más relajada, eches un vistazo a tus apuntes, sin buscar nada, a ver si surje alguna idea nueva. También puedes probar a compartirlo con otra persona, porque muchas veces un punto de vista externo te aporta la luz que llevabas tiempo buscando.

Hace unas semanas, Concepción San Jerónimo, del blog Business New Generation, me hizo una vídeo-entrevista (¡¡qué te invito a ver!!) en el que me lanzaba una pregunta: ¿Qué emprender si tengo muchas pasiones?

Y cómo le conté a Concepción, hay un ejercicio que he sacado del libro Renaissance Business (del blog Puttylike, el que me descubrió el concepto de MultiApasionada y me ayudó a romper y vencer esa frustración que arrastraba desde hacía meses), mediante el que puedes aprender a encontrar EL NEXO DE UNIÓN DE TUS PASIONES.

El ejercicio de Renaissance Business está compuesto de un montón de ejercicios y preguntas que te van a ayudar a reflexionar, pero con las preguntas que le conté a Concepción en la entrevista vas a tener una base para poder comenzar a trabajar y poder encontrar ese nexo de unión que te ayude a conocer cómo combinar tus pasiones para conseguir estar siempre motivada y creativa.

Ver Ejercicio: “Cómo encontrar el Nexo de Unión de tus Pasiones”

EntrevistaQueEmprenderSiTengoMuchasPasiones

(a partir del minuto 17:56 de la entrevista)

Tanto si quieres aprovechar tus pasiones para lanzarte a emprender tu negocio, como si simplemente quieres saber cómo disfrutar de todo lo que te gusta y minimizar al máximo la fase de aburrimiento y aborrecimiento de alguna pasión, este ejercicio te ayudará.

El resultado puede sorprenderte, incluso para quien piense que lo tiene muy claro (aunque en el fondo siente que le falta algo).

Y si quieres dedicarte y vivir de lo que te apasiona, te recomiendo el libro de Puttylike. Conozco muchas multiapasionadas a las que les ha abierto los ojos (¡yo incluída!). Y aunque todavía sigo haciéndome muchas preguntas con respecto a mis pasiones, me ha ayudado mucho a entender cómo soy, mi patrón de pasiones y cómo unirlas para conseguir no aburrirme nunca de ellas.

Si tienes problemas con el inglés, no te preocupes porque el libro está en formato pdf y puedes traducirlo fácilmente con páginas web como OnlineDocTranslator (es la que yo uso para TODO lo que me descargo en inglés). Y para traducir la pagina web y el blog de Puttylike o cualquier otro en inglés, lo que siempre te recomiendo es verlo en Chrome (que te traduce automáticamente cualquier página en cualquier idioma al español).

Como realmente, más que un hábito, éste mes consiste en trabajar en un gran ejercicio de sabiduría y autoconocimiento interior, no hay enlace en Coach.me.

Te invito a que encuentres un tiempo para ti y contestes a las preguntas del ejercicio.

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¿Te animas a poner los resultados del ejercicio? ¿Has reconocido algún patrón en tus pasiones a lo largo de tu vida?

¿Has encontrado el nexo de unión de tus pasiones? ¿Cuáles son y cómo logras combinarlo todo?

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El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 10: Encontrar el nexo de unión de tus Pasiones aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

La semana pasada te hablaba del sentimiento de estar bloqueada: Qué sientes, cómo sufres, cómo puedes comenzar a combatir tus bloqueos.

Las próximas semanas iremos adentrándonos en profundidad en estos problemas que tanto nos paralizan y tanto mal nos hacen y me parecía interesante comenzar por el comienzo de esta fase por la que estás pasando, has pasado o vas a pasar.

Porque todo tiene un origen:

¿Cómo se forma un bloqueo?

Las causas son muy diversas. Existen tantos condicionantes que posiblemente sea muy difícil evitar llegar a la etapa de bloqueo.

No obstante, como toda etapa (buena o mala) en nuestra vida, siempre podemos darle la vuelta a la tortilla y aprender de esta experiencia para intentar hacer, todo lo que esté en nuestras manos, por no volver a sufrir una etapa de bloqueo como las que ya hemos pasado.

Al fin y al cabo, no es una experiencia gratificante para nadie.

Volviendo a las causas, ¿qué puede llevarte a pasar de un estado de euforia y creatividad a un estado de bloqueo y parálisis creativo?

1. Traumas no resueltos

Nos ocurre muchas veces que creemos (o nos obligamos a creer) que hemos superado alguna situación traumática del pasado. Una situación que en su momento nos causó mucho estrés y mucho dolor. Ese trauma que no resolvimos en el pasado y que nos obligamos a mirar para otro lado para poder superarlo, sigue enquistado en nuestro interior esperando que llegue el momento para volver a salir al exterior.

Esconder algo no implica que desaparezca y, como es lógico, en el momento más inoportuno volverá a aparecer en nuestras vidas. Normalmente, cuando nos enfrentemos a una situación similar o que nos recuerde al momento en el que sufrimos dicho trauma.

Volver a pasar por ello, o volver a sentir esos sentimientos que permanecían ocultos en nuestra memoria, hará que todo nuestro mundo se desmorone, sintamos que no podamos avanzar y nos bloqueemos.

Si en este momento no hacemos frente al trauma pasado no resuelto, no conseguiremos otra cosa que salir aún más perjudicadas. Sin embargo, si consigues hacerle frente y superarlo, vas a salir reforzada como nunca te hubieras imaginado.

2. Bloqueo como mecanismo de defensa

Sobre esto hemos hablado muchas veces. Te niegas la realidad. Te haces creer que no vales para algo, que no tiene porqué sucederte nada bueno, que quién eres tú para pensar si quiera en hacer tal cosa, en hablar de tal otra…

Suele estar relacionado con el hecho de comenzar a dar pasitos fuera de nuestra zona de comfort control. Nos enfrentamos a un mundo nuevo, desconocido, lleno de misterios. Nuestra mente empieza a imaginarse peligros y aparece nuestro lado más primitivo, fruto de cuando debíamos sobrevivir en un mundo tan hostil como cuando vivíamos en las cavernas.

Nuestra mente entra en modo de defensa ante lo desconocido de la única manera que conoce: bloqueándonos para obligarnos a volver atrás, a la zona segura y conocida.
3. Nos exigimos demasiado

Ponerte el listón alto puede motivarte a sacar la mejor versión de ti misma, puede motivarte a mejorar, a hacer las cosas bien.

Ponerte el listón demasiado alto puede provocar el efecto contrario: nunca estamos conformes con lo que hacemos, tendemos a pensar que el resultado no es lo suficientemente bueno, que debería ser más perfecto.

Esto hace que no nos permitamos avanzar. Nos repetimos: “Si no hago las cosas bien, mejor no lo hago”.

El problema es que cada una personalizamos el nivel “bien” a nuestro antojo. Y, alcanzados este punto, tendemos a confundir algo que esté bien, con algo que esté perfecto. Un “perfecto” con el que jamás vamos a estar conformes y que nos lleva a bloquearnos y no nos deja dar un paso para conseguir lo que queremos.

4. Me siento culpable

Culpable por soñar, culpable por querer una vida mejor, culpable por sentir que mereces otra cosa, culpable por ser la primera que triunfa en casa, por ganar más que tu pareja, por ser independiente, …

Muchas veces nos sentimos presionadas, o nos auto-presionamos nosotras mismas, por estar venciendo esas barreras que siempre nos han dicho que eran infranqueables.

Si en tu casa siempre han criticado a las personas que tenían éxito, tus amigos y entorno cercano no luchan por sus sueños (ni siquiera se paran a pensar que los tienen), siempre te han dicho que no valías para esto o aquello, que no eres nadie para dar tu opinión, que las mujeres sólo sirven para atender la casa, …

Tu infancia, tu pasado y tu entorno puede condicionarte más de lo que piensas. Y en vez de sentirte orgullosa por todo lo que estás consiguiendo, te sientes culpable porque estás destacando por encima de los demás o por encima de lo que se supone tendrías que destacar.

Las críticas, comentarios negativos y las envidias que vas despertando en este proceso de superación, tampoco ayudan. Y ese sentimiento que va creciendo poco a poco en tu interior a raíz de todas esas opiniones (que sólo proyectan miedos de los que las dan), pueden hacer que un sentimiento de culpa te lleve a bloquearte para evitar seguir avanzando, para evitar dejar de ser aceptada por tu entorno.

***

Causas, como ves, hay muchas.

Lo importante es que te des cuenta que los bloqueos no sólo no te permiten avanzar si no que te transforman y te convierten en algo que no eres, alguien que no eres tú. Te vuelves insegura y te vuelves vulnerable a todo el que quiera hacerte daño.

Sólo cuando te permites ser quien realmente eres, permites que todos estos miedos y bloqueos desaparezcan. Darte cuenta de lo que vales, enfrentarte a tus miedos y traumas pasados, permitirte fallar, no ser perfecta y adentrarte en lo desconocido te permitirá desbloquearte, hacerte más fuerte y salir renovada de la experiencia.

Cómo hemos visto muchas veces, el camino no va a ser fácil, pero la recompensa valdrá con creces el esfuerzo invertido.

¿Te atreves a intentarlo?

***

El post de El Origen de los Bloqueos aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

La semana pasada comenzaba una nueva sección: “MultiApasionadas de cerca en la que voy a compartir contigo la vida, al otro lado de la pantalla, de bloggers MultiApasionadas: qué sienten, cómo viven y disfrutan de ser MA, qué pasiones tienen, cómo trabajan su creatividad, qué sueños tienen…

Y tuve la suerte de contar como madrina de esta sección a una de mis blogger favoritas desde que la descubriera un día de estos en los que vas saltando de un enlace a otro sin un rumbo fijo: Deborah Marín, del blog OyeDeb.com

Si te perdiste la entrevista, te recomiendo que le eches un vistazo (¡es muy inspiradora!).

Hoy también estoy de estreno. Y es que hoy comienza una nueva sección también:

Crónicas de una Curso-Adicta
Ya te confesé hace unos meses que soy una total y completa Curso-Adicta.

Es decir, sufro el “Síndrome de locura transitoria por comprar todos los cursos y libros que se me pongan por delante”.

Comprar, que no hacer o terminar (e ahí el problema de ser Curso-Adicta).

Y ahora confiesa: ¿Tú también eres una yonqui de los cursos y libros como yo, verdad? Pues con esta nueva sección quiero explicarte mi experiencia (buena o mala) con ese maravilloso curso o libro que lleva tiempo brillando en el universo fantástico de tus pensamientos. Quiero pedirte disculpas, por adelantado, si te descubro algún curso nuevo que no conocías y que te lleva inevitablemente a la locura de darle al botón de “comprar”.

Hace unos meses también, me comprometí públicamente a no comenzar ni comprar ningún curso nuevo mientras no terminase los que tenía comprados. He de confesar que es una promesa que está siendo muy muy muy muy muy difícil de cumplir. De momento sigo luchando con todos los objetos brillantes que se van cruzando por mi camino. Pero, ha habido algunas veces que he caído en los cantos de sirena de ese libro que todo el mundo recomienda y/o ese curso que está de oferta y/o que simplemente ha sido amor a primera vista.

Si también te pasa, procuro:
  • Por un lado, dejar pasar al menos 24-48h siempre antes de comprar algo. Hay veces que funciona y se me pasan las ganas. Y hay otras que no.
  • Si sigo con las ganas, pasado ese tiempo prudencial aplico el diagrama que te enseñé en el post de:Lo confieso, soy Curso-Adicta, en el que te las preguntas que debes hacerte para ver si realmente “¿Este curso es para ti?”

Como te contaba al principio, hoy comienza esta sección y he pensado que vamos a aprovechar que la semana pasada conociste un poco más de cerca a la MultiApasionada Deborah, de OyeDeb, para contarte mi opinión de sus cursos (que como buena curso-adicta, los he comprado todos).

 

EL DIARIO

OyeDeb Mi Diario

Este es el segundo curso que compré de OyeDeb, pero he querido comenzar por él porque es sin duda mi favorito.

Me apunté al Diario en una época de mi vida en la que me sentía totalmente perdida, sin energía, sin creatividad, sin ganas de luchar, sin saber porqué me sentía así, porqué me comportaba de la manera en que lo hacía, porqué sufría siempre con lo mismo. Una época en la que estaba completamente sin rumbo, a la deriva. Me dejaba llevar por la corriente con el riesgo de que colisionase con algún iceberg oculto y me hundiese.

Justo en esta época de mi vida llegó a mis manos El Diario.

Sin dudarlo, creo que es uno de los mejores cursos de mi vida. Si volviera atrás en el tiempo, me diría a mí misma que lo comprase porque me iba a cambiar la vida:

  • El Diario me hizo profundizar en lo más hondo de mi ser.
  • Me ayudó a sacar fuera todo los sentimientos que tenía ocultos y que estaba bloqueando.
  • Me ayudó a entender porqué sentía ciertas cosas y porqué reaccionaba de cierta manera ante diversas situaciones
  • Me ayudó a quererme, a valorarme por lo que soy.
  • Dejé de sentir que tenía que agradar a los demás. Soy hermosa tal y como soy.
  • Aprendí a conocer mis puntos fuertes.
  • Aprendí a valorar lo que tenía, a las personas que me rodeaban.
  • Me ayudó a abrir mis sentimientos a las personas que me quieren.
  • Me enseñó a decir lo que pienso sin sentirme culpable por ello.
  • Conocí a un montón de personas que estaban pasando por los mismos sentimientos que yo. Eso me ayudó muchísimo y me dio fuerza para seguir adelante.
  • Conocí a unas cuantas chicas que también estaban haciendo El Diario. Os puedo decir que no imagino un día sin mis indias.

En definitiva: El Diario cambió mi vida.

 

MiDiario OyeDeb

Este es uno de esos cursos que puedo poner la mano en el fuego y decirte: Si escribes y realizas los ejercicios que va proponiendo Deb cada día, tu vida va a cambiar y va a poner rumbo hacia un destino que jamás habrías imaginado.

Si conoces a alguien que está pasando por estos sentimientos, es el regalo perfecto.

 

EL IDEATORIO

El Ideatorio (Oye Deb)

Éste es el primer curso que compré de OyeDeb. Me acuerdo en el balcón de mi casa, mi primer verano aquí y mi primer verano con Lúa.

Había comenzado a detectar los primeros problemas con La Boda de tus Sueños (ver mi historia aquí). Sentía que algo no marchaba bien: no terminaba de sentirme a gusto con el proyecto, no era rentable, no tenía muy claro el rumbo que debía tomar con él, en qué servicio focalizarme, …

Algo por dentro me decía que no concordaba con el tipo de vida que yo quería tener. El problema era que, por aquel entonces, no sabía a qué se debía, a qué me quería dedicar o cómo debía re-enfocar mi negocio. Como te he contado alguna vez, todo ello hizo que perdiera la ilusión por el proyecto y que no tuviera claro qué quería hacer con mi vida.

En esas semanas del verano de 2013, estuve investigando mucho sobre el tema y leyendo, no te puedes imaginar la cantidad de blogs sobre el tema. Sentía que necesitaba dar un sentido a mi negocio, a comprender qué quería hacer con mi proyecto profesional. Tras investigar mucho, decidí hacer el curso del Ideatorio del que tan bien hablaba todo el mundo.

He vuelto a comenzar el curso para poder refrescar lo que aprendí ese verano de 2013 y poder compartir contigo todo lo que este curso me enseñó. Además, Deb va a lanzar una nueva edición del 27 al 6 de marzo, por lo que si estás sintiendo estos mismos sentimientos ahora mismo puede que sea el momento de aprovechar y hacer este curso.

¿En qué me ayudó y me está ayudando El Ideatorio?

  • Lo fundamental: a tener claro lo que quería y lo que no para mi vida.
  • Aprendí y estoy volviendo a aprender cómo soy, mis puntos fuertes, mis debilidades.
  • Cómo es mi personalidad, qué va conmigo, cómo sacarle partido. Esto es algo que puede parecer muy obvio y realmente no lo es. Muchas veces estamos confundidos sobre cómo somos y, sólo si nos formulan las preguntas adecuadas, somos capaces de indagar en nuestro interior y descubrir cómo somos realmente.
  • Me di cuenta de lo que me ha hecho realmente feliz a lo largo de mi vida, y dónde me siento a gusto.
  • Me ayudó a mirar al futuro de manera objetiva.
  • A saber cómo tiene que ser mi futuro profesional para sentirme realmente feliz con lo que hago.
  • Cómo compaginarlo para tener la vida que siempre he querido.
  • Y lo más importante, El Ideatorio me guió paso a paso en cómo materializar mis sueños, cómo hacerlos realidad.

Gracias a él descubrí que mi anterior proyecto (y otros con los que lo compaginaba) no me iba a traer la felicidad, qué debía pasar página. Y gracias a él descubrí el tipo de proyectos que de verdad me iban a hacer feliz.

Oye Deb El Ideatorio

Como te contaba antes, estoy volviendo a hacer El Ideatorio y estoy descubriendo nuevos aspectos sobre mí que me pasaron inadvertidos en su momento. Es uno de esos cursos que, creo, te valen para cualquier momento de tu vida y cualquier fase de tu proyecto. En el momento en que puedas sentirte un poco perdida profesionalmente, repasarlo te ayudará a encontrar de nuevo el rumbo por el que seguir.

Estos días Deb está ofreciendo una formación gratuita a través de vídeos y me ha encantado el último, en el que habla de los multiapasionados (que ella llama personalidad pluma). Aunque luego no hagas el curso, aprovecha porque son gratuitos, son muy interesantes y seguro que van a ayudarte a establecer las bases para saber lo qué quieres hacer con tu vida.

Y si te animas a hacer este curso, aprovecha porque sólo estará accesible para apuntarse desde este viernes 27 de febrero hasta el próximo viernes 6 de marzo. Aquí tienes toda la información.

 

TU EMPRESA HANDMADE

Los dos cursos siguientes no los he terminado, así que, aprovechando que te comento en este post mi experiencia con todos los cursos de Deb, te cuento mi opinión sobre lo que he visto hasta el momento, por si te puede ser de utilidad.

Tu Empresa Handmade (Oye Deb)

Si soy sincera conmigo misma, compré este curso porque siempre había soñado con mostrar al mundo mi lado manitas y creativo. Fue cuando empezaba a plantarse en mi cabeza la semillita de hacer una agenda para ayudar a las personas creativas y MultiApasionadas a organizarse.

No he llegado a terminar el curso, aunque sí he ido picando de una parte a otra conforme me iba interesando algún tema concreto u otro.

¿Qué tiene de bueno este curso?

  • De un vistazo y en un mismo sitio, tienes resumido lo más importante para comenzar tu negocio craft y creativo.
  • Cuenta con la opinión y experiencia de personas que están viviendo de lo que les gusta hacer (y eso motiva mucho a seguir adelante).
  • Te da las pautas para comenzar a dar forma a tu negocio craft/handmade/creativo.
  • Te muestra los pros y contras de las distintas opciones con las que siempre hay dudas.
  • Te enseña a vender tu producto y cuál es el mejor medio para hacerlo.
  • La pregunta del millón: ¿cuánto tengo que cobrar?
  • Te muestra los errores más comunes (que siempre piensas que no te van a pasar a ti y al final siempre caes).
  • Cómo comenzar, el registro de tu marca, los primeros pasos.
  • Y, en mi opinión, tiene un precio estupendo.

Si tienes experiencia con tu empresa handmade, llevas ya un tiempo por internet, conoces las redes sociales, te mueves por blogs de negocios, vas probando todo lo que aprendes y te encuentras por la red, lo que hacen otras blogger handmade, llevas bastante tiempo vendiendo tus productos en diversos mercados y plataformas online, … quizás este curso te resulte un poco básico para tu nivel. En este caso, te aconsejaría que mejor buscases cursos específicos de las áreas que te interesa mejorar.

Pero si haces cositas handmade y quieres preparar una buena base para que tu proyecto sea un éxito y te permita, algún día, poder vivir de ello, es un buen curso que te dará las claves y trucos para comenzar sin tener que perder un montón de tiempo buscando esa información por internet.

 

LOS QUE COMPRAN

Este curso ya no lo veo activo en la web de OyeDeb, pero por si acaso lo vuelve a lanzar más adelante, te cuento mi opinión sobre el tema:

Los que Compran (OyeDeb)

Compré este curso justo antes de descubrir que era MultiApasionada y antes, por tanto, de comenzar con el blog. Era una época en la que tenía claro que quería comenzar un blog en el que compartiese con todo el que quisiera leerme mis aventuras y desventuras y con el que pudiese encontrar a más gente “como yo”.

Como te contaba, por aquel entonces no tenía nada claro la definición de “gente como yo” ya que todavía no había descubierto que las personas con múltiples intereses teníamos un nombre: MultiApasionados.

Justo en esta época lanzó Deb este curso y sentí que por fin iba a poder perfilar mi tipo de lector y el tipo de cliente que quería para mi futuro proyecto.

Como te contaba antes, lo he trasteado un poco por encima pero no lo he terminado. Para ser sincera, es uno de mis cursos pendientes de empezar. Dio la casualidad que justo después de comprarlo descubrí lo que es ser MultiApasionado y todas mis dudas con respecto al perfil de lector al que me iba a dirigir desaparecieron y mi proyecto cobró por fin un sentido.

No obstante, cómo es un curso que causó mucha expectación en su día voy a contarte cómo es:

  • El curso se desarrolla en una plataforma online. Es como una web y en cada apartado están los distintos temas.
  • Te explica cómo distinguir tu perfil de cliente de los que no.
  • Y por tanto, te enseña a quién debes dedicar toda tu energía y a quién no.
  • Me gusta del curso que está lleno de ejercicios. Al estilo de OyeDeb: de los que te hacen pensar y son prácticos, directos, útiles.
  • Te muestra los 6 tipos de clientes por los que vale la pena luchar, cómo son, cómo piensan, cómo dirigirte a ellos.
  • Te enseña cómo hay que hacer las cosas, cuál es la mejor manera de diseñar y redactar tus páginas de ventas, tu web.
  • También te enseña qué argumentos utilizar, las pegas de cada tipo de cliente, lo que les gusta, lo que no.
  • Vas a aprender a comunicarte, a conocer el proceso de compra, de venta.
  • Y te va a enseñar a crear una página de venta perfecta.

La verdad es que repasando el curso para poder hablarte de él en este post, he visto que tiene mucha más miga de la que vi en su día cuando, literalmente, le eche un vistazo superficial tras la compra.

Actualizaré la crónica de este curso en cuanto lo termine porque la verdad es que he visto que puede ser un curso mucho más interesante de lo que recordaba.

***

La semana pasada muchas confesasteis que erais Curso-Adicta de OyeDeb. ¿Es tu caso? (¡confiesa!)

¿Has hecho alguno de estos cursos? ¿Cómo los has vivido tú?

¿A qué cursos o libros eres curso-adicta?

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El post de Crónicas de una Curso-Adicta: Los cursos de OyeDeb aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.